Columbarios parroquiales es un ambicioso proyecto para acercar la palabra del Evangelio y los ritos funerarios cristianos a todos aquellos que profesen la auténtica Fe. Desde el año 1963, tras el Concilio Vaticano II, la Iglesia permite libremente la cremación. Hoy en día las reglamentaciones sanitarias de las distintas comunidades autónomas no establecen ningún tipo de imposición sanitaria para la custodia de las cenizas. Con este proyecto queremos colaborar en la dignificación de las exequias en su correcto sentido religioso, tratando de acercarnos a todas aquellas personas que necesiten un lugar de descanso eterno. El Pontificado mantiene los requerimientos específicos para la disposición reverente de las cenizas, aconsejando que éstas sean depositadas en urnas y lugares dignos, tales como nichos ubicados en columbarios o cementerios, y nuestra misión es ayudar a que los restos mortales sean preparados de acuerdo a estas demandas.

En estrecha colaboración con la Congregación del Santísimo Redentor, fundada en 1730 por San Alfonso, Columbarios Parroquiales ofrece un amplio abanico de opciones para adquirir un nicho para urna crematoria en múltiples parroquias a lo largo de toda la geografía española: La Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Vigo), la Parroquia de la Inmaculada (Santander), la Basílica de San Ignacio (Pamplona),la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Zaragoza), la Parroquia Beata María Ana Mogas (Madrid), la Parroquia de Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Madrid), la Parroquia del Santísimo Redentor (Madrid), la Iglesia de San Ignacio de Loyola (Madrid), la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Madrid), el Santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Granada), la Parroquia del Santísimo Redentor (Sevilla) y la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Jerez de la Frontera).